Mucha gente instala placas, compra un coche eléctrico y da por hecho que uno alimenta al otro. En la práctica, si no se hace nada más, casi nunca ocurre.
El problema: cargas cuando llegas, no cuando hay sol
El patrón normal es enchufar el coche al llegar a casa, entre las siete y las nueve de la tarde. A esa hora las placas ya producen poco o nada, y encima es el tramo más caro del día. Resultado: el coche se carga de la red, cara, mientras el excedente del mediodía se vertió por tres céntimos.
La solución: que el cargador sepa cuánto sobra
Un cargador conectado a la instalación puede leer en tiempo real cuánta energía está sobrando y usar exactamente esa. Si hay 3 kW de excedente, carga a 3 kW. Si entra una nube y bajan a 1 kW, baja también. Si deja de haber, para y espera.
Esto cambia por completo las cuentas: la mayor parte de los kilómetros salen del tejado en lugar de la factura.
Qué hace falta para que funcione
- Un medidor en el cuadro que sepa qué entra y qué sale de la vivienda.
- Un cargador que acepte órdenes, no uno que solo encienda y apague. Nosotros instalamos el Fronius Wattpilot, que habla el protocolo abierto OCPP.
- Una regla de decisión: a partir de cuánto excedente merece la pena arrancar, y qué hacer si no hay bastante.
El otro problema que resuelve: la potencia contratada
Un cargador doméstico puede pedir mucha potencia. Si cargas mientras está el horno encendido y alguien pone la lavadora, saltan los plomos. La reacción habitual es subir la potencia contratada, que es pagar más todos los meses del año por un problema de unas pocas horas.
Un cargador que reparte potencia evita eso: baja su consumo cuando el resto de la casa sube, y lo recupera después. En las instalaciones que hacemos, casi nunca hace falta subir la potencia contratada.
¿Y si todavía no tengo placas?
Se instala igual y queda preparado. El día que pongas la instalación solar, se sincroniza sin cambiar el cargador.
¿Y en un garaje de comunidad?
Ahí el orden es distinto: lo que conviene hacer una sola vez es la preinstalación, una bandeja común por la que cada vecino tira su cable cuando compra el coche. Hacerlo de golpe, con el garaje abierto, sale mucho más barato que una obra por vecino, y existen ayudas para ello.
Puedes ver los equipos y los casos en nuestra página de cargadores para coche eléctrico.





