Placas solares en una comunidad de vecinos: qué mayoría hace falta y cómo se reparte

La parte técnica de poner placas en un edificio es sencilla: hay una azotea grande, orientada al sur y sin sombras, que normalmente no sirve para nada más. Lo que frena a las comunidades es otra cosa, y casi siempre la misma: el miedo a no conseguir el acuerdo.

La mayoría que exige la ley es más baja de lo que la gente cree

Mucha gente da por hecho que hace falta unanimidad, o al menos tres quintos. No es así. La Ley de Propiedad Horizontal permite aprobar una instalación de aprovechamiento de energías renovables con el voto favorable de un tercio de los propietarios que representen un tercio de las cuotas.

Es decir: no hacen falta ni la mitad. Y quienes voten en contra no pueden impedirla, aunque tampoco se les puede repercutir el gasto.

Cómo se reparte lo que produce

En el autoconsumo compartido, cada vivienda participante recibe un porcentaje de la producción, su coeficiente de reparto. Ese porcentaje se acuerda entre los participantes y se comunica a la distribuidora.

Lo habitual es repartirlo en proporción a lo que cada uno aporta al coste, pero caben otros criterios. Lo importante es que se puede modificar después: si más adelante entra otro vecino, se recalcula sin tocar la instalación.

¿Y los que no quieren entrar?

No pasa nada. La instalación se dimensiona para los que entran y el reparto se hace solo entre ellos. Los demás ni pagan ni reciben producción, y conservan su contrato de luz tal cual.

En la práctica, lo que vemos es que algunos se suman al cabo de un año, cuando los vecinos empiezan a comentar lo que les baja la factura.

Qué conviene llevar preparado a la junta

  • Cuánto produce la instalación propuesta y cuánto ahorra cada vivienda al año, no solo el total.
  • Cuánto cuesta por vecino y en cuánto tiempo se recupera.
  • Qué ayudas hay disponibles y quién las tramita.
  • Qué pasa si alguien vende el piso: el derecho va ligado a la vivienda, no a la persona.

Nosotros vamos a la junta a presentarlo y a responder preguntas en directo, sin coste. Suele ser lo que desatasca la decisión, porque las dudas se resuelven en el momento y no por correo entre veinte personas.

Aprovechad para dejar listo el garaje

Si hay que abrir zonas comunes, es el momento de hacer también la preinstalación de recarga de vehículos eléctricos. Hacerlo a la vez cuesta una fracción de lo que costaría después, y evita una segunda obra dentro de dos o tres años.

Tenemos una instalación de más de 40 kW repartida entre más de 20 vecinos en Madrid. Puedes verla en nuestra página de placas solares para comunidades de propietarios.

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